Bitácora de una pintura
El inicio
La primer imagen es la foto que me llegó en un primer momento de la pared sobre la cual iría la obra, la siguiente es el espacio con la pintura ya instalada. Este trabajo tuvo la
particularidad de pensarse específicamente para ese ambiente. Ellos conocían mis
últimos trabajos y les había interesado en particular la serie de dibujos Entre los yuyos. Se imaginaban una obra
importante que ocupara un gran espacio en la pared del living-comedor.
Así
fue que analizamos el lugar para definir el tamaño que tendría la obra.
Revisamos la luz y la distancia desde la cual se apreciaría el trabajo.
Definimos que tendría 100 x 300 cm.
Les conté que mi proceso de
trabajo me había llevado a desprenderme del bastidor (la estructura que tensa
la tela), y pensar estas pinturas de gran tamaño como si funcionaran como una
pintura mural. Por lo cual la obra se instalaría directamente sobre la pared.
Proceso de trabajo
El espacio real desde el cual se piensa esta obra es un lugar especial para ellos, cuestión que fue central para abordar el trabajo. En aquel lugar recorrí y tome notas del espacio con fotografías, con ellas comencé a armar una composición que tuvo como foco los dientes de león. Una vez que armé la idea general, un poco en papel y otro poco en mi cabeza pude pasar a pintar.