Sobre mi trabajo

Sobre mi trabajo

Trabajo la pintura a partir de los espacios que recorro y la mayor parte de mi obra surge de las Sierras de Córdoba. Me pregunto cómo vemos aquello que tenemos más próximo, cómo hacemos en nuestro propio entorno y al mismo tiempo cómo hacemos y pensamos la pintura. 

Siempre me pregunté como trasladar una cierta percepción que uno tiene de un entorno, cómo llevársela consigo. Busco respuestas en la experiencia de la pintura. Pienso la pintura como parte de una acción más amplia, que se extiende en el tiempo, donde caminar se vuelve una parte central del proceso. Es el movimiento, la exploración, lo que desbarata una mirada estática de un paisaje completo, desde un solo lugar. En el desplazamiento un paisaje se recorre en todos sus recovecos y se lo junta de a pedazos, la representación trata de un desglose más que la búsqueda de un correlato visual con el espacio. Este ingresar vuelve al paisaje reversible, se lo da vuelta como a una prenda y se observa desde su interior, en fragmentos, a través de aproximaciones. Así se deslizan preguntas acerca del paisaje y del hacer de la propia pintura.

La superficie pictórica en mi trabajo fluctúa por momentos entre el devenir forma o devenir relato. En ese vaivén se percibe la resonancia de este espacio, con el cual no existe un correlato lineal, sino que los estímulos que son múltiples, fragmentarios, simultáneos y difíciles de organizar e identificar, se acomodan de alguna manera.

Proceso de trabajo

 Trabajo afuera, con la técnica de la acuarela dentro del formato de un cuaderno, que preparo yo misma. Este conjunto de pinturas resulta en una serie de notas tomadas a partir de diferentes recorridos. No se trata de bocetos, ni el cuaderno como un estudio previo a otra obra, sino como un estudio en sí mismo. Pintar una acuarela o hacer un dibujo afuera es un modo de acomodarse al entorno, de responder a un espacio que todo el tiempo está incordiándonos, estimulándonos. Funciona como respuesta, pero también como pregunta. Una caminata se vuelve charla.

En el taller me avoco al mismo espacio, a través de detalles descontextualizados en formatos de mayor tamaño, encuentro un gesto que cambia de escala, con acrílicos u óleos, sobre tela o papel. Esta parte del trabajo surge a partir de fragmentos de fotografías tomadas en el camino, sacadas con el celular, como una nota rápida, que registra otro tipo de datos del entorno. Ambas fuentes de información (fotografías y acuarelas) me permiten trabajar dos modos diferentes de abordar la pintura, pero ligados por igual al trabajo de campo.