Pintando en el Cerro CHAMPAQUÍ


Subir el cerro más alto de Córdoba con las acuarelas en la mochila.

Experiencias con papeles para acuarela: el algodón



Era un viernes cerca del mediodía cuando me llegó el mensaje: che, mañana vamos al Champaquí, volvemos el lunes, querés venir?? 

Mientras me decía a mi misma que lo estaba pensando, sin darme cuenta ya había empezado a juntar las cosas para armar la mochila, la bolsa de dormir, ropa, abrigo... Así que después de confirmar que efectivamente iba a ir, salí a comprar la comida de marcha: un mix de cereales, nueces, almendras y fruta, y volví a casa pensando en los materiales que iba a llevar para pintar, seleccionando mentalmente los pinceles, pensando si me faltará algún color…


En eso estaba cuando apareció en mi mente la imagen de “el cuaderno” que esperaba su turno en la repisa del taller hacía ya varias semanas. Lo había armado unos meses atrás, me gusta armar mis propios cuadernos para acuarela porque puedo elegir el formato, el tamaño y el papel que prefiero, pero lo más importante es que le hago un cosido que me permite abrir el cuaderno completamente a 180° y sin ningún problema, lo que hace mil veces más cómodo el trabajo, además que te permite trabajar en dobles páginas, indispensable si sos de pintar más bien en formatos grandes. El cuaderno tenía tapas duras, lo había forrado con una tela amarilla, y había elegido un papel para acuarela Guarro 60 % algodón, con esos bordes irregulares que tienen este tipo de papeles. Era un cuaderno perfecto. Se merecía un buen camino. Pero si bien era un papel buenísimo no tardé en darme cuenta que le había errado.

¿Por qué?

Vamos a ver como es el papel para acuarela

 

Papeles para acuarela hay muchos y de diversas marcas. Lo primero a tener en cuenta es el gramaje, para poder trabajar sin que se rompa la hoja y que tampoco se arquee ya que la acuarela es una técnica que lleva bastante agua. El papel para acuarela inicia en los 200 gramos y llega hasta unos 800 gramos. Con un mayor gramaje el papel se seca más lento porque conserva más la humedad, lo que te permite más intervenciones en el papel y hasta podés arreglar alguna mancha e incluso borrarla. 

 

Ahora, con esto solo no alcanza, porque un papel de 200/300 gramos pura celulosa sigue sin ser un buen papel. Debes revisar su porcentaje de algodón: le da al papel resistencia, flexibilidad y un alto poder de absorción. Algunas marcas no aclaran cuánto algodón lleva, por lo que debes asumir que es bastante poco o nada. Por lo general los papeles con alto porcentaje de algodón son bastante caros y estará indicado bien a la vista si tiene 60% algodón o si tiene 100 % algodón. 

 

¿Por qué mi cuaderno con hojas 60% algodón no fue buena idea?


Bueno, si nos asomamos al rubro de los montañistas encontramos pistas.

Para la ropa técnica de montaña hay una tecnología usualmente conocida como Dry Fit, aunque puede tener otros nombres según la marca. Se trata de telas de poliéster o microfibras, materiales sintéticos que no poseen algodón y secan rápido, cuestión muy práctica en la montaña y en los deportes en general, particularmente por ejemplo en remeras, primeras pieles o toallones. ¿Para qué? Para no caminar mojados que puede hacer que te enfermes por ejemplo, o si tenés que lavar algo es mejor que seque rápido para poder guardarlo en la mochila. 

Si trasladamos este conocimiento al área que nos convoca...oh sorpresa! Aquí es cuando sale a la luz que la elección de mi cuaderno fue un error. Salir a caminar y pintar a la montaña con un papel 60% algodón hace imposible que se te seque la pintura mientras trabajás, y luego no podés guardar el cuaderno y seguir caminando, sino que tenés que hacer el próximo kilómetro con el cuaderno al viento para que se seque del todo y pueda volver a la mochila. Por más envidiable que sea el papel es un completo despropósito, porque mientras estás en una caminata quizás paras a pintar cinco, diez o treinta minutos como mucho. Para trabajar en este papel para acuarela se necesita tiempo y hay que dejar secar entre capa y capa de pintura, porque trabajar con la técnica de húmedo sobre húmedo  todo el tiempo solo hace que se mezclen absolutamente todos los colores. Es algo que es lógico y uno diría un típico error de principiante, porque si me hubiera detenido a pensarlo unos minutos lo habría previsto, son esas cosas que uno lee y sabe pero al mismo tiempo no lo tiene incorporado.

 

Así como recomiendan no salir a un trekking con zapatillas nuevas que no se hayan ablandado y acomodado a tu pies, no está bueno salir con un papel que no hayas estado usando los últimos días, no es que no vas a poder pintar, pero vas a tener una pequeña curva de aprendizaje que afrontar mientras estás afuera queriendo trabajar en otras cuestiones.

 

Entonces ¿qué papel llevar para salir a pintar?

He probado diversos papeles para acuarela y de variadas marcas y gramajes. Para salir a pintar yo llevo de momento el papel Fabriano de 300 gramos: tiene el grosor suficiente, y no tarda demasiado en secarse, tampoco se dobla cuando se humedece. No aclara el porcentaje de algodón que tiene, pero si tiene debe ser muy poco, quizás de un 20%. Lo que me gusta del papel fabriano a diferencia de otras marcas es la textura del papel, además se puede trabajar en ambos lados por igual. 

 

Todo depende que tipo de salida vayas a hacer y también los resultados que quieras lograr. Se podría decir que el mejor papel para acuarela es aquel que tiene 100% algodón y unos 300 gramos por lo menos. El papel con más porcentaje de algodón te va a servir si vas a estar un largo tiempo en un mismo sitio, para trabajar en el taller con un buen café de por medio o quizás si vas a estar una tarde completa pintando un paisaje o alguna vista desde una buena sombra, pero no funciona si vas a hacer pinturas rápidas mientras estás en una caminata de ocho horas como fue mi caso.

 

 

Recomiendo siempre tener un cuaderno a mano reservado para estas salidas improvisadas, mejor si conoces el papel de antemano. Por otra parte, a mis salidas suelo llevar algún otro bloc extra de hojas acuarelables. ¿Por qué? Justamente porque a veces quiero seguir pintando y las hojas están todavía húmedas, porque por más que sequen rápido no es instantáneo y no puedo pasar la página sin arruinar y manchar la pintura. Para estos casos en este momento tengo:

*Papel Fabriano Watercolor TORCHON Extrarough 25% algodón. 300 gr. acid free 18 x 24 cm. No es mi papel favorito pero se puede trabajar bien.

*Papel Fabriano 50% algodón, 300 gr. Acid free. Es un bloc muy bueno, quizás demasiado buen papel para ese tamaño tan pequeño y de textura más bien rugosa.

 

Si recién te inicias en la acuarela

El papel de 200 gramos funciona quizás si recién inicias y quieres hacer algunas pruebas, pero suele ser demasiado fino para luego seguir trabajando, se dobla y no permite demasiada insistencia del pincel. Un papel de 200 gramos es lo mínimo indispensable, es el más económico pero hay que tener en cuenta que se ondula, por lo que es necesario tensarlo antes. Esta bueno para iniciar y empezar a conocer la técnica, pero después de un tiempo necesitarás al menos un papel de 300 gramos.

 

Otros puntos a tener en cuenta

Otros elementos para revisar a la hora de buscar papel es su textura, estará indicado en el papel si es satinado o rugoso. Esto varía en su proceso de fabricación, si es prensado en frío o prensado en caliente, no es uno mejor que otro sino que es cuestión de preferencias e ir probando papeles. 

El prensado en caliente (hot press): otorga un grano satinado, es una superficie más bien lisa y homogénea, donde podés trabajar con gran nivel de detalle. 

El prensado en frío (cold press) otorga un grano medio. 

El papel sin prensar (rough) posee una textura más rugosa y marcada, favorece para hacer algunos trazos quizás más evidentes y admite menos detalles.



Por último, hay que mencionar el ACID FREE o libre de ácidos, si el papel lo indica significa que es un papel pensado para que perdure y con el tiempo no amarillee, tiene que ver con el control del Ph del papel, si los valores están entre 0 y 7 dan un papel ácido que se deteriora más rápidamente, por lo que debe tener un Ph 7 o un poco mayor. De cualquier modo, siempre hay que cuidar las condiciones de luz, temperatura y humedad en que se almacenan los papeles y los trabajos.

 

En cuanto a los formatos, el papel se consigue en hojas sueltas, que suelen tener un tamaño de 100 x 70 cm o 35 x 50 cm y se pueden cortar del tamaño que prefieras. También hay blocs de diversos tamaños: A5 y A4 los más usuales, cuadernos cosidos, anillados o encolados, algunos blocs son interesantes porque vienen engomados lo que hace que el bloc entero funcione como un tablero y no se arqueen las hojas. Es cuestión de salir a ver que hay en tu ciudad.

 

Ahora es cuestión de empezar a probar y ver cuál es el papel que se adecue a lo que estás pensando hacer. Me interesa leer que otras marcas de papel han probado con buenos o malos resultados y por supuesto, si son de salir a pintar y para donde han rumbeado!