CAUCE

CAUCE 01

La dimensión material en la pintura

Sobre el proceso de trabajo con papeles, pigmentos y el pensamiento de la pintura.

Fecha 15 de mayo de 2023

Portada de la nota La dimensión material en la pintura
El territorio íntimo de los materiales no es otra cosa que una “dimensión del pensamiento” en el juego de posibilidades estéticas que enlazan la materia y la idea (Siracusano, 2008).

El primer proyecto que abordé pensando el material de manera intencional fue La creciente. El uso del carbón introducía una nueva capa de sentido en la obra. La presenté a comienzos de 2020 y, meses después, en septiembre, el río se volvió negro cuando la creciente arrastró cenizas de los incendios en las sierras. La obra siguió acumulando nuevas resonancias.

Registro de taller de Las superficies donde las cosas suceden

Hace tiempo comencé a leer sobre la obtención de pigmentos a partir de plantas. La veía a mi mamá, tejedora, obtener color de distintos materiales vegetales para teñir sus lanas. Mi inquietud era principalmente volver a trabajar el color. Tomé diferentes yuyos, carquejilla, suico, vara de oro y cortezas de distintos árboles, aguaribay, tala, espinillo y molle, con los cuales conseguí diferentes colores que pueden verse en la bitácora. Con estos pigmentos me introduje primero en la elaboración de tizas. Se trata de tomar el pigmento y, sin ningún otro tipo de carga, modelarlo con agua y dejarlo secar. Al ser también un material seco, solicitaba un gesto similar al del carbón y la carbonilla, con los cuales realicé algunos dibujos, entre ellos El aguaribay.

Después de probar con las tizas decidí pasar a preparar acuarela, pensando en hacer algunas pinturas al aire libre. Aprendí a elaborarla en cantidades durante una práctica en el proyecto de restauración del Teatro San Martín (2018), ya que todas las intervenciones sobre muros y techos se realizaban con pintura al agua, poco agresiva y fácil de remover.

También hicimos una incursión en la cátedra de Técnicas y Materiales en Pintura, en primer año de la facultad, donde luego participé como profesora adscripta durante otros dos años. Con toda esta información, sumada a otras lecturas en libros e internet, comencé a trabajar un poco afuera, al aire libre, otro poco en la cocina y otro tanto en el taller, con una bitácora como bisagra entre idas y venidas.

Las superficies donde las cosas suceden

Si miro mi trabajo previo, en las muestras o proyectos que he realizado, siempre la acuarela parece acompañar a la pintura al óleo o al acrílico. Los óleos se exhiben grandes en las paredes, en cambio las acuarelas son pequeñas y están en cuadernos o papeles ubicados en alguna vitrina o mesa. Por eso me pareció una buena idea, en esta oportunidad, dar vuelta los roles y poner la acuarela en otro sitio.

Mis decisiones para esta instancia estuvieron orientadas por la premisa principal de mantener una actitud experimental. En un principio también consideré la opción de intervenir directamente el muro con tiza, pero por cuestiones de logística lo descarté. Esto me llevó a decidir trabajar con acuarela sobre papel, en formato mediano, y construir una pintura instalativa a base de la acumulación de módulos.

Registro de taller de Las superficies donde las cosas suceden, vista 1

El entusiasmo por la selección de la acuarela como materia pictórica tuvo que ver también con la afinidad que tengo con el trazo fluido que habilita el material, el agua.

La elaboración de mi propia pintura me llevó a pensar en la acumulación de material como acción. Juntar materia prima para elaborar pigmentos es una práctica que incorporo a la toma de fotografías o a la pintura al aire libre. Se convierte en otra manera de acumular información, siempre en cantidad. Por otra parte, este proceder me brindaba la posibilidad de una apertura hacia el entorno, dejando que, en cierto modo, la naturaleza tomara sus decisiones. La naturaleza me brindaba sus formas y gestos, pero también sus colores. Fue una de las etapas centrales que me hicieron profundizar en lo que el lenguaje de la pintura podía implicar más allá de lo que puede ser la pura imagen visual. En la potencia del vehículo material.

“Una imagen se torna eficaz cuando su propia materialidad no sólo acompaña sino también construye sentido. Si, como ha insistido Michel Foucault, ningún enunciado puede darse sin la presencia de una voz, de una superficie, sin hacerse cuerpo en un elemento sensible y sin dejar rastro en un espacio o, aunque más no sea, en una memoria” (Siracusano, 2008).
Registro de taller de Las superficies donde las cosas suceden, vista 2

En la obra final, la acuarela sobre el papel no oculta su condición esencial ni busca crear una ilusión; la superficie y el espacio se construyen en su presencia. El trabajo se encuentra a medio camino entre el “en lugar de” una imagen y “estar y ser” materia (Siracusano, 2008), en ese vaivén entre el devenir relato o devenir forma pura.

En un principio mis dudas estaban en la perdurabilidad de la obra, en hacer un proyecto tan grande que luego no se sostuviera en el tiempo, al escapar del bastidor y trabajar con una pintura que iba a preparar personalmente, sin aditivos o conservantes, sobre un papel que no era especial para acuarela, ni de alto gramaje, ni con algodón, ni libre de ácidos, en fin, con ninguna de las características esperadas para un papel de acuarela o para una pintura óptima. De repente me pregunté si eso en este momento me interesaba.

Pensé que, al tratarse de una propuesta en gran medida experimental, se perdía necesariamente algún aspecto, pero esperaba encontrar algo. Fue una decisión en muchos sentidos liberadora: el trabajo se volvió más liviano y fluido, tanto desde lo material como en lo procesual.

El papel elegido es el papel de seda: muy fino y semitransparente, se marca y se arruga, y hay que tratarlo con mucha delicadeza. Utilizar este papel hizo que la primera impronta tomara relevancia: la pincelada se volvió huella. En este papel el agua no se absorbe y no corre, por lo que no hay posibilidad de retocar el trazo que se hizo. Trabajar de esta manera me permitió explotar la acuarela en su simplicidad o complejidad, según cómo se la mire. La liviandad de la acuarela y del papel construyen el espacio con un clima de cierta fragilidad.

Registro de taller de Las superficies donde las cosas suceden, vista 3
Registro de taller de Las superficies donde las cosas suceden, vista 4
Registro de la exposición Notas a Pie

Exposición Notas a Pie, Museo Evita, Palacio Ferreyra

El jueves 30 a las 19, el Museo Evita inaugura la muestra Sobre lo inabarcable, los afectos, el insistir, una exposición colectiva en la que participan Candelaria Jaimez, Florencia Chirino y Fernanda Almanza, bajo la curaduría de Cecilia Irazusta.

La propuesta está formada por tres proyectos individuales que se trabajaron compartiendo procesos e ideas a lo largo de dos años. Desde diferentes puntos geográficos, estos diálogos con el entorno van tomando diversas formas y materialidades, todas surgidas inicialmente en el acto de caminar, recorrer un espacio natural y conectarse con él.

A modo de cartografía sensitiva se presentan estudios/bitácoras, pinturas, dibujos, video, instalaciones y texto. Las artistas trabajaron desde un pequeño caserío cercano a un pueblo de las sierras, un río que hace su camino a unos kilómetros de la ciudad, un limonero de algún patio de alguna otra ciudad. Son espacios propios e íntimos que habilitan experiencias de las que todes somos parte y nos interpelan como actores y habitantes de una tierra en común.

Charla a pie de obra en la exposición Notas a Pie

El 31 de mayo de 2023, tuve la oportunidad de participar en una charla para el Programa Bienestar Adultos Mayores de la FAD UPC, en el marco de la muestra Notas a pie, donde se exhibieron obras de Fernanda Almanza y Candelaria Jaimez, bajo la curaduría de Cecilia Irazusta.

Durante esta charla, presenté mi obra Las superficies donde las cosas suceden , un proyecto que explora la relación entre el espacio arquitectónico y la pintura. Explorando también el trabajo con pigmentos naturales, obtenidos directamente del entorno, desde la reflexión de cómo estos materiales contribuyen a un diálogo profundo con el espacio.

Este trabajo no se limita a los límites tradicionales del marco y el bastidor, sino que se extiende e interactúa con el entorno en múltiples caminos.

Registro principal de la charla a pie de obra
Registro de la charla a pie de obra, vista 1
Registro de la charla sobre materialidad y pintura en el espacio

La materialidad y la pintura en el espacio

El pasado 29 de abril, tuve la oportunidad de participar como disertante en el Curso de Capacitación "Cartografías sensibles: Estrategias artísticas contemporáneas y un posible registro del entorno" en el Instituto de Formación Docente Continua Villa Mercedes.

Durante la charla, compartí mi experiencia y enfoque en la obra Las superficies donde las cosas suceden , donde abordé el proceso de trabajar con pigmentos naturales, obtenidos directamente del entorno, y cómo estos materiales contribuyen a un diálogo profundo con el espacio y luego, desde el montaje, con la arquitectura y el sitio donde se instaló la pintura.

Fue un espacio enriquecedor para intercambiar ideas sobre la relación entre el entorno, la materialidad, y la práctica artística contemporánea.